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Bañar a una perra preñada: qué se puede y qué no

Cuidado 3 min de lectura

En la última parte de la preñez el baño se vuelve complicado y también útil: el pelo del vientre hay que despejarlo para que los cachorros lleguen y puedan mamar sin obstáculos.

Lo primero es la fecha: el baño se hace antes de la última semana y con el visto bueno del veterinario. En el final de la gestación cualquier manejo es más riesgoso, y el chiste de bañarla «para que esté limpia» no vale el riesgo.

Después del parto también conviene esperar: hay que dejar que la perra y los cachorros se acomoden. Cuando retomes el aseo, el baño vuelve a ser normal, con el pelo del vientre despejado.

Adaptación en español de «Groom a Pregnant Dog» (Wag!).

Guía adaptada y resumida al español del original en inglés. Son pautas generales de aseo: si tu mascota tiene una condición de piel, oídos o uñas, lo que diga su veterinario va primero.