La máquina deja el corte parejo y rápido, y por eso es la tentación de todo el que quiere ahorrarse la peluquería. Pero hay pelos que la máquina estropea para siempre, y ese error se paga en meses.
Aprender a usar la máquina tiene sentido para mantenimientos: patas, zona higiénica, cara y el pelo que crece entre corte y corte. Como corte completo, en cambio, sólo funciona en pelos que la máquina respeta.
- Baña y cepilla antes: la máquina sobre pelo sucio o enredado se traba y tira.
- Trabaja con el pelo seco y la máquina fría; las cuchillas calientes queman la piel.
- Corta siempre a favor del pelo, en pasadas largas y sin apurar.
- Estira la piel con la mano libre en las zonas flojas (cuello, axilas, ingle).
- Revisa la cuchilla cada pocos minutos: si calienta, se cambia y se deja enfriar.
- Termina con tijera las patas y los bordes.
Si tu perro es de doble capa, el corte de mantenimiento se hace con tijera y deslanado, no con cuchilla al ras. En Manto Real lo trabajamos así y te explicamos por qué, antes de tocar la máquina.