Cuando la uña crece de más, la vena que corre por dentro también avanza. Recuperar el largo no se hace de una vez: se hace por etapas, para que la vena se retraiga sin dolor.
Una uña que toca el suelo cuando el perro está de pie ya es demasiado larga, y el apoyo de la pata empieza a deformarse. Volver atrás lleva semanas, no una sesión.
- Sujeta al perro de forma segura y cómoda para los dos: sentado, con la pata apoyada en tu mano.
- Con una linterna mira la uña a contraluz: la parte rosada es la vena, y así ves hasta dónde cortar.
- Corta la punta en paralelo al suelo, no en diagonal.
- Lima y deja pasar una o dos semanas antes de volver a cortar.
- Repite cada dos semanas, un poco cada vez, hasta recuperar el largo.
Si ves la vena muy adelantada o el perro ya camina incómodo, conviene partir en la peluquería y después mantener en casa. Si hay uñas encarnadas o infección, es tema de veterinario.